DEL ALTIPLANO A LAS YUNGAS, A PIE: Parte II

Mi vida en una mochila

Día 3: pasados por agua

Quién lo hubiese dicho: el día amaneció con un sol increíble. La noche anterior, después de cenar y descansar un poco, salí a sacar fotos a las estrellas, pero estaba totalmente nublado. Así que esa mañana estábamos felices de tenes sol. Tanto, que nos lo tomamos bien relajados. Después de desarmar la carpa, nos bañamos en la cascada que había unos metros más allá, yo lavé ropa, estiré un rato en el pasto, le dimos 5bs al señor que nos vino a cobrar por usar el espacio (aunque no habíamos usamos ninguno de los servicios), desayunamos avena con manzana y té, y saludamos a cuanta persona pasaba (turistas y porteros).

Veinte minutos antes del mediodía -nos tomamos la mañana tranquilos, lo dije-, ya teníamos las mochilas listas para empezar a caminar. Ni media hora más adelante, encontramos un claro donde podríamos haber acampado, frente…

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